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#Rosario de la Frontera

“ACCIÓN SOCIAL ME DIJERON QUE NO PODÍAN BRINDARME AYUDA”.

Apesar de la gran suma que aparece en el presupuesto 2019 para acción social, le dijeron que no podían ayudarla.



Nena discapacitada está sin cobertura de Incluir Salud
Tiene 7 años, padece de mielomeningocele y endocefalia. Necesita una vacuna mensual, durante un año.
Cuesta $9.249.

Milagros Anahí Ontiveros, de 7 años de edad, padece de nacimiento mielomeningocele y endocefalia. La niña, además, debe realizar el tratamiento, conocido como estimulación temprana para mejorar su situación a presente y futuro; sin embargo, tampoco es beneficiada con ese servicio.

El programa federal Incluir Salud, antes conocido como Profe, es un sistema de aseguramiento público de salud que garantiza el acceso a los servicios de salud a madres de siete o más hijos, personas con discapacidad y adultos mayores de 70 años titulares de pensiones no contributivas (PNC), entre otros grupos, generando condiciones de equidad para el ejercicio del derecho a la salud en todo el territorio nacional a través de los gobiernos de las 24 jurisdicciones.

Así es cómo, curiosamente, se presenta en su página web la prestadora, pero en el caso de Milagros se olvidaron de “generar condiciones de equidad” a una niña, y son vulnerados todos sus derechos.

Mercedes Moreno, madre de Milagros, acudió desesperada a El Tribuno, en búsqueda de una solución para su pequeña.

“Venimos peleando una lucha con la obra social ex-Profe, ya que todo lo que le corresponde a mi hija se lo dan a medias, todo. Desde las 150 sondas mensuales que ella necesita, solo nos dan 13 o 15”, relató.

“Y ahora mi nena tiene que hacer un tratamiento durante un año, con una vacuna mensual inyectable, que cuesta $9.249, y me dijeron que dicho tratamiento no está previsto dentro del programa, y no sé qué hacer porque ella necesita sí o sí hacerlo para poder subsistir”, exclamó.

“Milagros nació con mielomeningocele, con la médula abierta, y la operaron a las tres horas de nacida. A los 24 días de operada, le diagnosticaron endocefalia, y le colocaron una válvula que tiene hasta hoy. Luego, a los cuatro años la operaron de la cadera, poniéndole unos injertos en los tendones”, relató.

“Desde que nació hasta la fecha, todo es una lucha, desde sus medicaciones, las zondas y los tratamientos de fisioterapia”, dijo. En ese sentido, la madre explicó: “A mi hija le coloco diariamente cinco a seis sondas vaginales cada tres o cuatro horas, de no sondarla, le provoca infecciones urinarias. La última vez que fui, en la obra social, solamente me entregaron dieciséis sondas”.

La madre también dijo que le negaban los pañales. “Tampoco nos suministran los pañales para ello, yo uso cuatro bolsas de pañales de por mes, cada bolsa trae 52 unidades. Mi hija, los usa porque sus intestinos no trabajan bien”, contó.

Viajes a Salta

Cabe señalar que la prestadora tampoco reconoce los pasajes de la madre. Los viajes a Salta, donde está la obra social, es otro de los calvarios por los que tiene que pasar la madre, en búsqueda de una calidad de vida digna para su hija.

Al no haber en Rosario de la Frontera una sucursal, Mercedes contó que tiene que vender cosas dulces para reunir el dinero para los viajes.

“Cuando llego a Salta, voy caminando desde la terminal hasta la otra punta para llegar a la institución, ubicada en la calle Gurruchaga, ya que no me alcanza para pagar un colectivo y menos un taxi, muy pocas veces, me alcanza para comprar algo para comer”, expresó Mercedes.

La mamá es barrendera

Moreno es barrendera municipal y trabaja con un plan de $2.700 desde hace un mes. “Me levanto todos los días a las 3 de la mañana para barrer mi barrio, en Ramón Abdala, y poder desocuparme antes de las 6, luego voy al canchón municipal a marcar la tarjeta, rápidamente la sondo a mi hija, y la llevo a la escuela”, dijo.

“Estoy desesperada, porque no logro reunir los $9.000, en Acción Social me dijeron que no podían brindarme ayuda porque era mucho dinero. Con lo que gano no me alcanza para nada”, insistió desesperada.

“Milagros apenas puede caminar, muchas veces lo intenta con ayuda, pero sin ayuda ella se cae. Agradezco que al menos mi hija va a una escuela, en la cual todos sus compañeros y los de los otros grados están pendientes de ella, realmente me emociona el cariño y el trato que recibe en la escuela San Leonardo Murialdo”, destacó.

La mielomeningocele (MMC), es una masa quística formada por la médula espinal, las meninges o las raíces medulares acompañadas de una fusión incompleta de los arcos vertebrales, debido a un trastorno congénito o defecto de nacimiento, que se pueden localizar en cualquier sitio a lo largo de la columna.

En su preámbulo, la Convención de los Derechos del Discapacitado manifiesta: “Los Estados partes en la presente Convención… c) Reafirman la universalidad, indivisibilidad, interdependencia e interrelación de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, así como la necesidad de garantizar que las personas con discapacidad los ejerzan plenamente y sin discriminación. j) Reconociendo la necesidad de promover y proteger los derechos humanos de todas las personas con discapacidad, incluidas aquellas que necesitan un apoyo más intenso…”.
Informe de Ivana Castillo para El Tribuno

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